Castillo de Gaucín y Sierra de Casares. www.serraniaderonda.com

LA GACETA DE GAUCÍN

opinión   inicio    narrativa    romances   mis alumnos  enlaces   libro visitas  contactar  presentación

COLABORACIONES


Poemas Ecológicos I.*

José Mª Medina Gavilán
   
INTRODUCCIÓN

Apártese a un lado el sentimiento
a los hombres les diga las verdades
los trate como si fueran deidades
y que aprendan de mi conocimiento.

Aquí lo que importa es mi pensamiento
¿qué importa si yo soy o no soy poeta?
pues aunque no tengo ni una peseta
sí que os digo verdad y no miento.

Lo mío es criticar la realidad
pues el gobernante se enmienda en su obrar
y así que el pueblo conozca la verdad.

Que a veces pueda alegrar corazones
o enseñar a un mejor y bien obrar
también son éstas mis intenciones.
                   El Autor.

LAS AGUILAS REALES.


Voy a contar una historia
que es bien sencilla
pudo ocurrir en Soria
y también en Sevilla.

En lo alto de unas peñas
tenían dos águilas reales
su nido oculto entre las breñas
y rodeado de viejos jarales.

Allá vivían felices
en el cielo azul volando
al acecho de conejos y perdices
se pasaban la vida cazando.

Pero llegaron los cazadores
que a tiros desde lejos
mataron a perdices y conejos
y se llevaron los mejores.
           
Ahora las águilas reales
tienen los polluelos hambrientos
se trocó en pena su contento
y su libertad en hace de males.

El padre ha vislumbrado
a un borreguito blanco,
blando, blanquito, blando
y se lo ha llevado.

El pastor que lo ha visto
ha avisado a su amigo el cazador
que se cree el más listo
y el mejor tirador.


Entrada la tarde oscura
con dos tiros de escopeta
ha matado al águila en las alturas
por el precio de algunas pesetas.

El padre solo se ha quedado
y ahora le falta la compañera
y a los aguiluchos ha abandonado
y se ha ido para tierras extranjeras.

Pero uno que se ha enterado
y aunque es de corta edad
por teléfono ha llamado
a los ecologistas de la ciudad.

Contándoles dónde está el nido
y de cómo el padre cobarde
de aquella tierra se había ido,
por suerte no llegaron tarde.

Cuando llegaron los ecologistas
les hicieron muchas fotografías
para una de esas revistas
de la moderna ecología.

A los aguiluchos han salvado
y en una jaula metálica
a la ciudad se los han llevado
acalorados con sus pláticas.

Y ahora los dos polluelos
están en jaulas cautivos
y apenas tienen anhelos
de poder salir de éstas vivos.

Han traído a la televisión
para grabar este acontecimiento
y poder llamar la atención
de las gentes y su conocimiento.

Ahora que se han hecho grandes
los han soltado a volar
y como no hay quien los mande
se han ido mas allá del mar.

Ahí por el estrecho de Gibraltar
pero han vuelto por los vendavales
y ahora se nos van a quedar
en el parque de los Alcornocales.

Gracias  a los hombres instruidos
que crearon el parque natural
las águilas reales no se han ido,
y allá viven de lo más normal.


*Son estos dos poemas, el soneto introductorio y el dedicado a las águilas reales, una muestra de los más de treinta folios que componen los Poemas Ecológicos de José María. Poco a poco iremos incluyendo una selección de ellos.
<<volver>>